Lo hacemos posible
Estrategia empresarial en acción... o moda?

Dr. Enrique Mendoza E. Consultor Senior

Innovación del modelo productivo

Enfoques

Enero 20112
Innovar es una palabra de moda en el ambiente empresarial desde mediados de los años 90, cuando sólo unas pocas compañías lo hacían de manera rutinaria y eficaz, detectando oportunidades, prediciendo reducciones de competitividad, rendimiento, etc.
Pero innovar es más que un proceso o receta, es la expresión dinámica y necesaria, de una cultura evolutiva empresarial, por tanto mal puede ser una moda, es más bien el fruto del desarrollo de una compañía que piensa en su futuro.
Así también, innovar puede ser una tarea titánica, casi imposible en determinados casos y definitivamente inalcanzable cuando sólo se espera que surja de la suerte o bien, por efecto del “benchmarking” mal entendido, como el copiar ideas ajenas.
El liderazgo y la -constancia- en el desarrollo continuo de la estrategia juegan un papel clave.

Consideraciones clave
La innovación es necesaria en toda empresa que bajo sus propios esfuerzos, desee crecer.
En el fondo, innovar o reinventar es la expresión de una cultura de empresa cuya estrategia la guía hacia el futuro.
Es por esto que -pregonamos-, que innovar definitivamente está muy alejado de ser una moda.
Una moda es una construcción fundamentalmente mental, relacionada con la estación o momento (político, económico, religioso, ecológico, etc.), en tanto que la innovación es fruto de algo mucho más sublime, la evolución, un acto perpetuo.
La evolución empresarial, es una propiedad singular, propia de la naturaleza humana (o si se desea ser menos exhaustivo, de la naturaleza biológica de un organismo vivo). La empresa busca prosperar y prevalecer, la evolución es su método para lograrlo.
La estacionalidad, si es que existe en el marco de la evolución empresarial, está caracterizada más bien, por momentos de mayor empuje o esfuerzo y cuando es necesario, de una reducción del esfuerzo, pero con una característica, la reducción se ejecuta preservando el potencial innovador sin desaparecerlo.
Si resulta complejo de entender al principio, piénselo en términos estratégicos. Recuerde que la estrategia tiene un presente, un pasado y un futuro dentro de su alcance.
Para el futuro, su empresa necesitará un mecanismo que garantice su subsistencia, pero ese mecanismo será ineficaz si se -enciende- en el futuro. Es útil sólo si está -encendido- todo el tiempo, creando el futuro que la empresa necesita para subsistir y ser además exitosa.
Por ello, la innovación, producto directo de la evolución empresarial será una práctica cotidiana en lugar de una moda establecida en comité al iniciar el año.

¿Cómo innovar?
Establecidos algunos conceptos clave, es más sencillo tratar la cuestión central.
La innovación, necesaria como se ha establecido, es producto de un mecanismo superior denominado evolución empresarial. Este puede a su vez, existir si la estrategia y el liderazgo buscan su florecimiento, protegiéndolo además de las distracciones o complicaciones que pudieren surgir durante la vida de la empresa y permitiendo se adapte a las condiciones del entorno.
Con esta base, la innovación en sí misma se debe generar de manera periódica; es a la vez alimentada por cada éxito o          
fracaso permitiendo cuando es bien administrada, evitar el estancamiento de la empresa.
Esto nos lleva a otro punto clave, una empresa puede experimentar un rápido crecimiento haciendo bien aquellas cosas que todos los administradores sabemos que funcionan como contener gastos, ser más eficientes en la selección del personal, etc.








Pero para una empresa que ha llegado a un determinado punto, justo aquel en el que suele ser difícil establecer que es lo que se debe hacer a continuación, la ausencia de un mecanismo evolutivo saludable, es decir sin productos tangibles de innovación, representa una sentencia de quedar estancada en el 90% de las veces.
Entonces, ¿cómo innovar?
La receta correcta ciertamente es elusiva, en gran medida porque se requieren varias etapas y también ingredientes que pueden ser poco probables de obtener en momentos de crisis.
Cuando existe estancamiento (financiero, de mercado, etc.) Es importante reprimir el deseo de copiar a los competidores, recordando que podrán estar en el mismo mercado, pero sus realidades pueden diferir de manera importante con la de su empresa.
Ingredientes tales como el capital e incluso el talento, podrían ser particularmente limitados durante una crisis, sin contar con la pérdida de confianza de clientes y otros “stakeholders”, por tanto evite esperar demasiado para arrancar su proceso evolutivo.
Con eso en mente, el primer ingrediente para innovar, es la estatregia empresarial en sí misma. Su estrategia debe contar con al menos un esbozo de la gestión del futuro y/o del mecanismo evolutivo.
Un segundo ingrediente, se encuentra en el liderazgo, que contrario al conocimiento popular es mucho mejor fuera de las crisis que dentro de ellas.
Un tercer ingrediente, reside en los interesados (“stakeholders”).
La receta tal vez llegue a ser muy compleja, aunque funcionan mejor aquellas con menos de 7 ingredientes. Debe integrar el seguimiento o revisión periódica de resultados para ser más eficaz.
Menos de 7 ingredientes deberían permitir una gestión más simple, en tanto que la revisión periódica de resultados garantiza mantener el enfoque.

Grupo Alpha. Enero 2012. Versión 1.
Autor: Enrique Mendoza E.
Edición y revisión. Evita Gómez V. / Enrique Mendoza E.
“La evolución empresarial, es una propiedad singular, propia de la naturaleza humana [...]. La empresa busca prosperar y prevalecer, la evolución es su método para lograrlo.”